
Soy una fanática del té y considero que la ceremonia del té japonesa es muy bonita y recuerda, o al menos a mi me lo recuerda, a la ceremonia de la pipa de la paz india.
La ceremonia japonesa del té es una forma ritual de preparar té verde o matcha, influenciada por el budismo zen, sirviéndose a un pequeño grupo de invitados en un entorno tranquilo. Es una manifestación significativa de la historia y la cultura japonesa tradicional. Aprender la práctica de la ceremonia del té es estudiar la cultura japonesa. Ofrecer la ceremonia del té significa hospitalidad.
La ceremonia tiene cuatro pilares fundamentales: armonía, respeto, pureza y tranquilidad. Partiendo de estas premisas, se organiza una celebración en la que el disfrute del té, desde su preparación hasta su ingestión, se convierte en toda una obra de arte. Pero, sobre todo, lo básico es disfrutar de ese momento único que te ofrece la ceremonia.

En las ciudades actuales donde no hay mucho espacio, la ceremonia del té puede hacerse en cualquier lugar de la casa adaptado para ello, puesto que lo importante es ofrecer un entorno tranquilo con el espíritu de la ceremonia. Lo normal es una habitación de tatami con un pergamino y un arreglo floral.
La vestimenta también es muy importante en la ceremonia. No puede ser llamativa. Se suelen usar kimonos bastante lisos y preferentemente blancos o negros, que aportan más seriedad y no relegan a un segundo plano la belleza del té.
La persona que se encarga de su preparación debe tener conocimientos de los tipos y variedades de té, así como de otras artes tradicionales japonesas: el ikeban (arreglos florales), la caligrafía, el uso del kimono, etc.
La preparación del té es la parte más importante en esta ceremonia, y quien la realice tiene que ser una persona con amplios conocimientos en todos los campos.
¿Qué se necesita para preparar el té?
- Recipiente de hierro para calentar el agua.
- Cuenco donde hacer la mezcla del té.
- Cuenco donde desechar el agua.
- Cucharita pequeña de bambú.
- Cucharón grande de bambú.
- Recipiente donde está el té en polvo.
- Paño de hilo blanco.
- Batidor de té.

¿Cómo se celebra la ceremonia?
Al empezar la ceremonia del té, los invitados pasan de una salita a la sala donde se llevará a cabo la celebración. El anfitrión ofrece unos okashi (dulces japoneses) mientras empieza a calentar el agua.
Es muy importante comer los dulces antes de tomar el té, porque así, al final de la ceremonia, te irás con sus sabor y el recuerdo será más duradero.
Mientras comemos los dulces, el anfitrión sigue preparando el té.
Con el cucharón de bambú, toma agua caliente y la deposita en un cuenco vacío, pasa el batidor de bambú, desecha el agua y, con un trapo de hilo blanco, seca el cuenco.
Este proceso se hace para limpiar el recipiente donde irá el té.
Vuelve a llenar el cuenco otra vez con el cucharón grande de bambú.
Con una cucharita pequeña, deposita el té en polvo matcha.
Y lo bate con el batidor hasta crear el té.
El movimiento de las manos al batir el té es muy importante, los gestos tienen que ser delicados y acompasados.

¿Cómo se bebe el té?
Una vez hecho el té, el anfitrión lo ofrece a los invitados. Todos beberán de la misma taza y se la irán pasando de unos a otros.
Primero, pondremos la taza de té sobre nuestra mano derecha y la sujetaremos con la mano izquierda.
La taza tiene un elemento decorativo en ella; es importante girar la taza dos veces y dejarlo en la parte opuesta de donde vayamos a beber.
Entonces se deja la taza encima del tatami, para luego volver a levantarla y beber. Después de tomar un sorbo, se limpia la parte por donde hemos bebido y se ofrece la taza al siguiente invitado.
Teniendo en cuenta las cosas que hemos tenido que hacer para tomar un sorbo de té, el acto de pasar la taza no puede ser algo simple. Hay que dejarla entre tú y la persona siguiente para que ella la tome, la coloque delante suyo en el tatami y haga el mismo proceso que has hecho tú antes.
Algo que a nosotros nos puede parecer tan simple como tomar el té, para ellos, en el marco de la ceremonia, es un acto que implica belleza, armonía y calma.