domingo, 9 de octubre de 2016

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares

Definitivamente, Tim Burton ha perdido parte de su toque. Tenía la esperanza de que con esta película recuperara la esencia de sus clásicas películas, pero le sigue faltando algo. Comentar que esta película está basada en el libro del mismo nombre del autor Ransom Riggs, un libro que no tiene final porque continúa en otros dos: Hollow City y Library of souls. Pero vamos a ver primero el argumento de la película:

Argumento:
Jacob Portman es un joven que desde siempre ha quedado fascinado por las historias que le contaba su abuelo, hasta que alcanzó cierta edad y se dio cuenta que lo que su abuelo le contaba no podía ser. Tras la misteriosa muerte de su abuelo, Jacob empieza a plantearse todo aquellas historias y viaja junto a su padre hasta el extraño orfanato en busca del pasado de su abuelo y allí es donde descubrirá toda la verdad sobre él mismo y su familia.

Portada del libro.

El libro os lo recomiendo encarecidamente, sobre todo porque el autor coleccionaba fotografías vintage y de seres curiosos (claramente manipuladas) que acompañan a toda la historia y que fueron el origen del libro. Para empezar, con respecto al libro hay un par de detalles que cambian que no entiendo muy bien el cambio ni el motivo. Por ejemplo: Emma, en la película la chica que levita, en el libro es la chica que puede crear fuego y Olive la que levita. No entendí bien el motivo de este cambio, tal vez para que las escenas finales tuvieran un mayor sentido pero me parece que si hubiera mantenido el personaje su peculiaridad inicial habría tenido el mismo resultado.

Algunas de las fotos que podéis encontrar dentro del libro.

El libro os comunico que no termina, no tiene un final cerrado, pero la película parece que sí que le da un  final, pero para llegar a ese final enmarañan demasiado la historia y, para dar el espectáculo que normalmente se espera del cine, se recrean mucho en batallas sin mucho sentido. Es lo que menos me gustó, el final, porque la película se mantiene muy fiel al libro hasta los minutos finales, cuando se ven obligados a abandonar su refugio.


Podría enumeraros alguna cosa más de la trama que me parece bastante enrevesada y que se aleja también de la trama del libro, pero eso sería también desvelar demasiado de la película. Pero me parece que en este caso Tim Burton tenía un material muy bueno, de su 'estilo', personajes marginados que luchan por salir adelante en un mundo que no les comprende, y las relaciones que se establecen entre ellos. Pero en cambio, se queda en lo superfluo. Por ejemplo, a lo largo del libro, se va bien como la relación entre Emma y Jacob va creciendo, va desarrollándose, tienen conversaciones, hablan del abuelo de Jacob, de lo que Emma sentía por él, etc. Los personajes se 'abren' al lector, pero en la película esa relación en concreto, a mi parecer, queda bastante forzada, sin saber realmente cuáles son los motivos o cómo se va construyendo su relación.


Mención a parte debo de dar a las actuaciones y, más en concreto, a la de Eva Green. Para mi es lo mejor de la película y lo que la salva en gran parte, aunque, al igual que pasa con la relación de Emma y Jacob, el personaje no se termina de desarrollar en su plenitud, pero creo que en parte se debe a los cambios con respecto de la historia original y a que no terminan de explicar bien cómo funciona la sociedad peculiar, algo que en el libro queda bastante claro, por lo que si no lo has leído te quedarán muchas dudas y preguntas sin  responder.


En definitiva, Tim Burton siempre será uno de mis directores favoritos pero creo que se ha quedado atascado en sus historias; tras el fiasco que me dí con Alicia en el País de las Maravillas cada vez voy a más descontento con Tim. Sus películas empiezan bien, pero no sabe cómo terminarlas adecuadamente. Se está intoxicando de la búsqueda del espectáculo y los efectos especiales que tanto gustan en Hollywood, cuando a él siempre le ha gustado hacer cosas más simples, con más muñecos que fueran más 'realistas' o que quedaran realistas en pantalla. Parece que su próximo proyecto va a ser la adaptación en personajes reales de la película de Disney, Dumbo. Mucho me temo que no será ni de lejos un trabajo medio decente del director.

jueves, 7 de abril de 2016

Dragon Age Inquisition

Después de unos años sin nada nuevo de la saga Dragon Age (tras el mal sabor de boca que nos dejó Dragon Age II y el fantástico Dragon Age Origins), Electronic Arts y BioWare nos trajeron en noviembre de 2014 una nueva edición de la saga: Dragon Age Inquisition.

Argumento:

Tras la guerra de los magos contra los templarios, un cataclismo sacude a todo Thedas. El cielo se ha rasgado y de sus entrañas aparece nuestro protagonista: el/la inquisidor. De él dependerá no sólo restablecer todo el orden del mundo, sino también descubrir la amenaza que se oculta en las sombras y que desgarra el Velo que separa el mundo del más allá con el de los vivos.

En esta nueva edición, BioWare retoma lo mejor del Dragon Age Origins y lo mejor del Dragon Age II para fusionarlo en la mejor entrega de la saga hasta la fecha. Como el Inquisidor, el jugador podrá explorar un amplio mundo abierto, tomar decisiones que decidirán el devenir de los acontecimientos, luchar contra demonios y forjar una gran institución como es la Inquisición. Para moldear al Inquisidor, todas las razas del mundo de Thedas están disponible, incluso la qunari (que no estaba disponible en el primer Dragon Age). Una vez que tengas elegida la raza, deberás elegir la profesión de tu protagonista, sin que te impida ir cambiándolo y desarrollándolo en otras dependiendo de la dinámica de juego que se lleve.


En tus misiones, iras conociendo a nuevos personajes que se unirán a tu causa. Algunos son viejos conocidos de otras ediciones, como Leliana o Morrigan, y otros son caras nuevas. Establece relaciones junto a ellos y mejora tu amistad o enemistad para conseguir las misiones de personajes y saber qué es lo que les ha llevado a luchar a tu lado. Desde luego, siempre está abierta la vía del romance, aunque cada uno de los compañeros tienen unas especificaciones concretas (no como en el Dragon Age II, que todos se liaban con todos); esta vez, unos sólo están interesados en mujeres, otros en hombres, y otros sólo les interesa una determinada raza.


En cuanto a los DLCs o contenido descargable, el juego cuenta con tres expansiones de la historia: Dragon Age Inquisition El Descenso, Dragon Age Inquisition Las Fauces de Hakkon y Dragon Age Inquisition Intruso (este último es el DLC que cierra completamente el juego, por lo que sólo se puede jugar una vez terminado el juego principal). Además cuenta con DLCs de objetos y otros dos para el modo multijugador.


En definitiva, un juego con una historia apasionante, unos personajes carismáticos y entrañables con los que aventurarte por el mundo, un sistema de juego que permite la personalización completa tanto de los personajes como de la base y muchos dragones a los que enfrentarte. Señalar también su excelente banda sonora y ambientación musical, que pone los pelos de punta al jugador en los momentos más álgidos del juego.


Lo peor según mi punto de vista fue la batalla final del juego principal, demasiado rápida, sencilla y sin un final que llene al jugador, al contrario de lo que ocurría en el Dragon Age Origins. Pero este punto lo solucionaron con el DLC Intruso, que ya me dejó con ganas de tener el siguiente Dragon Age y saber por dónde va a ir la historia.

Os dejo el trailer del juego:

sábado, 1 de agosto de 2015

Death note, serie live action (2015)

Puede que algunos fans de la serie hayáis empezado a ver esta nueva serie live action que han empezado a emitir en Japón. A fecha de este post, sólo llevan 4 capítulos, pero ya podemos hacernos una idea del estilo y de lo que han hecho con la obra que marcó un hito en el manga y anime en general (sobre todo con algunos personajes). Se trata de una nueva interpretación de la serie Death Note.


Argumento:
Light Yagami es un estudiante que encuentra de casualidad un cuaderno de tapas negras en donde aparecen las palabras 'Death note'. Dentro hay unas instrucciones sobre cómo usarla: si escribes el nombre de una persona teniendo en tu mente su rostro, morirá de paro cardíaco en 40 segundos. Light no cree en esas palabras, pero se atreve a probarla con un antiguo abusón del instituto, que cae fulminado. Tras su muerte, Light decide usar este cuaderno para acabar con todos los villanos, asesinos y ladrones que pueblan el mundo y crear una nueva Tierra de paz para la humanidad. Su plan era perfecto, hasta que se interpone en su camino un extraño investigador: L. A partir de ese momento, se establece un duelo entre los dos en el que está en juego sus vidas.


Este famoso manga de 12 tomos escrito por Tsugumi Oba e ilustrada por Takeshi Obata tuvo una adaptación al anime (37 capítulos) que la catapultó al éxito en todo el mundo. Tras al anime, tuvo dos adaptaciones a películas de live action e incluso una película centrada en uno de sus personajes. Ahora, vuelve a tener una adaptación live action pero a la pequeña pantalla basada en la historia original pero con algunos cambios que a los fans de la serie original no han sentado muy bien.


Las anteriores películas también tuvieron cambios en la historia original, como que eliminaron todo el argumento y trama que ocurre a partir del capítulo 25 de la serie animada. El actor que interpretaba a Light (Tatsuya Fujiwara) no me pareció que hiciera una buena interpretación de este personaje; al menos no sacaba su lado más sádico y calculador. En cambio, Kenichi Matsuyama bordó su interpretación de L.

Cartel de la primera película de Death Note.

Es precisamente el papel de L en la nueva serie que no me termina de convencer. Si habéis visto la serie animada, L es un personaje introvertido que rara vez expresa emociones, bastante excéntrico que siempre está sentado en la silla con las piernas subidas. Pues en esta nueva serie, L es más sociable, sonríe muchísimo más y, aunque mantiene algunas de las peculiaridades del personaje, y ha perdido ese apetito voraz que sentía por los dulces. Además de ser bastante joven y bishonen, en lugar de ser un tipo raro y desaliñado.

Comparación entre ambos L.

En cambio, el que hace de Light me gusta más que el de la película. Se parece más físicamente al persona y, aunque todavía no hemos visto su lado más sádico, sí que mantiene la vena calculadora. La pega que le pondría es que en el anime, Light es un estudiante con un coeficiente intelectual muy superior a la media, por lo que en una clase normal se aburre sobre manera, en cambio aquí Light es un estudiante ordinario que por casualidad ha encontrado la Death Note, lo que le permitirá sacar todo su potencial para enfrentarse a L.


Otro aspecto a destacar de esta nueva adaptación es la incorporación de Near y Mello, aunque este último de una manera un poco extraña y enrevesada. Si veis la serie, sabréis a lo que me refiero.

Pero, en general, la serie promete. Engancha desde el primer capítulo y los nostálgicos de la serie original volverán a disfrutar con el enfrentamiento entre estos dos genios.

Os dejo un trailer:

domingo, 24 de mayo de 2015

El zorro blanco

Hoy os traigo un relato de inspiración oriental, basado en los kitsune y en el dios Inari, el que se considera dios del arroz y de los zorros.

¡Espero que os guste!

El zorro blanco

La niña lloraba desconsolada mientras dos bestias se enzarzaban por culpa de ella. Un robusto jabalí intentaba deshacerse de un ágil zorro blanco que se había interpuesto entre él y la pequeña.
La chiquilla, llamada Sakurako, se había internado en el bosque, más allá de los límites del pequeño templo sintoísta en el que vivía, consagrado al dios del arroz Inari. La joven no supo encontrar el camino de regreso y comenzó a vagar sin rumbo. Quiso su mala suerte que se tropezara con un jabalí, al que no agrado la presencia de la niña en sus dominios. Cuando el animal se abalanzó contra ella, de la espesura surgió como un rayo plateado un pequeño zorro blanco, que interceptó el ataque del jabalí, salvando a la pequeña.
El zorro se había enganchado al cuello del jabalí, que se retorcía y pateaba luchando por quitárselo de encima. El cánido no desfallecía y continuaba mordiendo la dura piel de su oponente a pesar de sus heridas. El jabalí no soportó más y acabó huyendo de la pelea, dejando un rastro de sangre. El zorro, al ver que todo había terminado, se desplomó y se lamió a duras penas la sangre que brotaba de sus lesiones.
Sakurako se secó las lágrimas y dio dos tímidos pasos hacia su salvador. El zorro no se alarmó ante la proximidad de la humana y dejó que acercara una mano a su cabeza que le acarició su níveo pelaje.
- Has sido muy valiente. Me has protegido y ahora debo curar tus heridas.
La pequeña tenía algunos conocimientos sobre plantas medicinales que le habían sido inculcados en el templo. Supo reconocer las plantas adecuadas con las que preparar una pasta que untó en los rasguños y golpes del animal. La niña uso la tela de su propio obi para vendar al animal y que la pasta hiciera efecto.
El zorro la dejó hacer su trabajo sin moverse ni dañarla. Cuando terminó, se puso en pie y comenzó a andar por el bosque. Sakurako lo siguió durante un buen rato hasta que el animal se detuvo y la miró a los ojos. Permanecieron así durante unos minutos, hasta que una voz rompió la extraña conexión que se había establecido entre ellos:
- ¡Sakurako!
La pequeña alzó la mirada y se percató de que estaba en la entrada del templo. Sus padres corrían en su dirección con el rostro lleno de preocupación. Había encontrado el camino de regreso a casa; no, más bien, el zorro blanco la había guiado hasta allí.
Su madre llegó hasta ella y la abrazó:
- ¡Te hemos estado buscando por todas partes! ¿Dónde has estado? ¡Gracias a los dioses que estás bien!
- Me perdí en el bosque, madre. Pero este zorro blanco me ha traído de nuevo a casa.
Buscó al animal, pero éste había desaparecido. No quedaba ni rastro del zorro blanco.
Su padre había escuchado sus palabras. Él era el sacerdote del templo, por lo que enseguida pudo ver la intervención de su dios:
- Inari ha mandado a uno de sus mensajeros para cuidar de ti. Volvamos dentro y demos gracias por su bondad.
La familia volvió a la casa y la niña estuvo segura de que las palabras de su padre eran ciertas. El zorro blanco era un mensajero de los dioses, de su dios concretamente, que había enviado para salvarla de ese jabalí y guiarla hasta su hogar. Creció teniendo presente siempre esa evidencia.
No fue la única vez que volvió al bosque. De vez en cuando se internaba en la espesura en busca de ese mensajero divino, pero nunca volvió a cruzarse con el zorro blanco.
El tiempo pasó y la pequeña Sakurako se convirtió en una joven muy hermosa y bondadosa. La joven aprendió todo sobre el culto a los dioses, a los que honraba todos lo días, sobre todo a Inari. Mantenía el santuario impoluto y realizaba ofrendas al dios. De estas ofrendas, reservaba una parte para el mensajero del dios, el zorro blanco. La joven rogaba volver a verlo para agradecerle apropiadamente su amabilidad y comprobar que las heridas habían cicatrizado bien.
Su padre pensó que había llegado la hora de buscarle un marido adecuado que le diera un nuevo hogar. Lo encontró en un joven, hijo de un rico comerciante y amigo de la infancia de ella. Vivían en la aldea cercana al templo, por lo que acudían regularmente para orar al dios Inari, el dios al que debían su buena fortuna, puesto que era unos importantes vendedores de arroz de la región.
Era el candidato perfecto a ojos del padre de Sakurako, pero no para ella. En cuanto le comunicó la noticia, Sakurako se negó rotundamente. No quería abandonar a su familia, a su templo, a su dios… al zorro blanco.
- ¡No pienso casarme con él!
- Es tu deber como mujer y como mi hija.
- ¡No es lo que deseo!
- Ya está decidido. La boda será dentro de un mes. Prepárate para entonces.
Por más que intentaba hacer entrar en razón a su padre, éste no daba su brazo a torcer. Creía que estaba asegurando el bienestar de su hija, aunque eso la hiciera infeliz. ¿Qué comodidades podría encontrar en un templo como ese? No es que la estuviera alejando para siempre; vivirían cerca y podría ir a visitarlos en cualquier momento. No era una despedida. Pero para ella ese templo era su hogar.
Incapaz de permanecer bajo el mismo techo del hombre que quería alejarla de ese lugar, escapó al bosque, el único sitio donde encontraría sosiego. Entre lágrimas, se dejó caer sobre la hierba y dio rienda suelta a su tristeza.
- ¿Por qué lloras, muchacha?
Sakurako se sobresaltó y buscó a su alrededor el origen de esa voz. Lo encontró en un hermoso joven que la observaba lleno de preocupación desde la rama de un árbol en la que estaba recostado. El rostro del desconocido reflejaba la misma angustia que sentía ella.
Se enjuagó las lágrimas y sacó todo lo que llevaba dentro. Por alguna razón, ese chico le resultaba familiar y sintió que podía desahogarse con él, pues percibió que su preocupación era sincera, y eso la conmovió.
- Comprendo – dijo el muchacho una vez que terminó de contar su historia-. ¿Y qué piensas hacer ahora?
- ¿Qué opciones tengo? Sólo puedo volver y aceptar la voluntad de mi padre.
- Podrías quedarte aquí para siempre, a mi lado…
Sakurako rió ante ese ofrecimiento.
- Cómo si eso fuera posible. Además, no te conozco de nada. ¿Por qué iba a quedarme contigo?
Esas palabras indignaron al joven, que saltó desde el árbol y aterrizó al lado de la muchacha. La miró fijamente a los ojos; ella sintió que ya había cruzado la mirada con ese chico, aunque no podía recordar cuándo ni dónde.
El joven abrió su mano y le mostró el objeto que guardaba con sumo cuidado. Sakurako lo reconoció al instante: se trataba del obi que había usado para vendar las heridas del zorro blanco aquel día en el bosque. Lo tomó entre sus manos y volvió a mirar al joven. Él había empezado a cambiar. Ya no era un humano corriente, sus cabellos se habían tornado del color de la nieve pura, sus ojos adquirieron un brillo salvaje, sus orejas se volvieron puntiagudas y del final de su espalda brotó una cola blanca y peluda.
- Eres…
El muchacho sonrió.
- Esta vez, no te dejaré volver.

- ¡Sakurako! ¡Sakurako!
El sacerdote llevaba horas llamando a su hija, pero no obtuvo respuesta ninguna de las veces. Creyó que su bondadosa hija estaba realmente furiosa con él, pero sabía que acabaría por comprenderlo y aceptar el destino que había planeado para ella.
Cayó la noche y Sakurako siguió sin aparecer. Él y su mujer fueron en su búsqueda. Se internaron en el bosque, pero no encontraron ni rastro de ella. Pasaron los días y más hombres se unieron a la búsqueda. Organizaron partidas de búsqueda pero no obtuvieron ningún resultado. Parecía que se la había tragado la tierra.
La dieron por desaparecida y cada uno volvió a su vida diaria; todos excepto el sacerdote del templo. Se culpaba de su huida y rogaba a Inari que ella volviera. Todos los días se sentaba en la entrada del templo con la esperanza de que su hija apareciera en el camino de regreso a casa. En su lugar, se mostraron ante él dos zorros blancos. Uno de ellos, se detuvo y le miró directamente a los ojos. Y, entonces, el sacerdote supo lo que le había ocurrido a su hija.
No volvió a ver a los zorros blancos, pero no necesito ninguna prueba más. Inari había tomado a su hija. Maldijo al dios al que durante años había servido devotamente. Tan dolido estaba que intentó quemar el templo al completo. En el momento en que prendió una de las habitaciones, se desató una gran tormenta que impidió que se propagara el fuego al resto del complejo. El sacerdote fracaso en esta misión y perdió la vida en el incendio.
Durante años, el templo permaneció abandonado, a excepción de los dos zorros blancos que protegían el recinto sagrado. Se propago el rumor entre los aldeanos de que estaba maldito y la historia de Sakurako se convirtió en un cuento para asustar a los niños.
Pero Inari no permaneció en el olvido.
Un día, llegó hasta la puerta del templo un nuevo sacerdote, dispuesto a recuperar y revivir el culto del dios en esa región. No creyó los rumores que se contaban y comenzó a reconstruir y devolver la vida al templo.
Poco después, cuando los fieles volvieron a acudir para orar, uno de los más ancianos del lugar pregunto al sacerdote:
- ¿No te han puesto dificultades los demonios que habitaban este templo?
- No me he tropezado con ninguno de esos demonios de los que hablas. En cambio, sí que he tenido ayuda de dos espíritus con forma de zorros blancos en la reconstrucción de este templo. A ellos he conmemorado estas dos estatuas de zorro que guardan y protegen el santuario. Estoy seguro de que esos dos seres son animales celestiales enviados por el propio Inari.
No es casualidad que todos los santuarios dedicados al dios Inari estén protegidos por dos estatuas de zorros, uno masculino y otro femenino. Estos espíritus guardan y cuidan a los humanos, tal y como hizo y sigue haciendo el zorro blanco con la pequeña Sakurako hace cientos de años.  

domingo, 17 de mayo de 2015

Wagakki Band, folk metal de estilo japonés

No se si existe el folk metal de estilo japonés, pero es lo único que se me ocurre para describir a esta banda: Wagakki Band, un grupo de ocho músicos que lleva unos dos años elaborando música de estilo rock o metal combinada con instrumentos tradicionales japoneses, como el shakuhachi (una especie de flauta), el shamisen, el koto y el el taiko.


Me llamaron la atención por esa mezcla del estilo japonés tradicional con el estilo musical moderno occidental, tanto en la música como en la vestimenta, porque hay que reconocer que su vestuario es impresionante.


Actualmente sólo tienen un disco en el mercado y dos singles. El disco se llama Vocalo Zanmai (2014) y los singles son Hanabi (2014) e Ikusa (2015).

Tanto si os gusta la música tradicional japonesa, el metal o buscáis algo diferente, darle una oportunidad a Wagakki Band, que seguro que no os decepcionará.

Os dejo el vídeo de una de sus canciones que ha obtenido más de 20 millones de reproducciones: