Después de unos años sin nada nuevo de la saga Dragon Age (tras el mal sabor de boca que nos dejó Dragon Age II y el fantástico Dragon Age Origins), Electronic Arts y BioWare nos trajeron en noviembre de 2014 una nueva edición de la saga: Dragon Age Inquisition.
Argumento:
Tras la guerra de los magos contra los templarios, un cataclismo sacude a todo Thedas. El cielo se ha rasgado y de sus entrañas aparece nuestro protagonista: el/la inquisidor. De él dependerá no sólo restablecer todo el orden del mundo, sino también descubrir la amenaza que se oculta en las sombras y que desgarra el Velo que separa el mundo del más allá con el de los vivos.
En esta nueva edición, BioWare retoma lo mejor del Dragon Age Origins y lo mejor del Dragon Age II para fusionarlo en la mejor entrega de la saga hasta la fecha. Como el Inquisidor, el jugador podrá explorar un amplio mundo abierto, tomar decisiones que decidirán el devenir de los acontecimientos, luchar contra demonios y forjar una gran institución como es la Inquisición. Para moldear al Inquisidor, todas las razas del mundo de Thedas están disponible, incluso la qunari (que no estaba disponible en el primer Dragon Age). Una vez que tengas elegida la raza, deberás elegir la profesión de tu protagonista, sin que te impida ir cambiándolo y desarrollándolo en otras dependiendo de la dinámica de juego que se lleve.
En tus misiones, iras conociendo a nuevos personajes que se unirán a tu causa. Algunos son viejos conocidos de otras ediciones, como Leliana o Morrigan, y otros son caras nuevas. Establece relaciones junto a ellos y mejora tu amistad o enemistad para conseguir las misiones de personajes y saber qué es lo que les ha llevado a luchar a tu lado. Desde luego, siempre está abierta la vía del romance, aunque cada uno de los compañeros tienen unas especificaciones concretas (no como en el Dragon Age II, que todos se liaban con todos); esta vez, unos sólo están interesados en mujeres, otros en hombres, y otros sólo les interesa una determinada raza.
En cuanto a los DLCs o contenido descargable, el juego cuenta con tres expansiones de la historia: Dragon Age Inquisition El Descenso, Dragon Age Inquisition Las Fauces de Hakkon y Dragon Age Inquisition Intruso (este último es el DLC que cierra completamente el juego, por lo que sólo se puede jugar una vez terminado el juego principal). Además cuenta con DLCs de objetos y otros dos para el modo multijugador.
En definitiva, un juego con una historia apasionante, unos personajes carismáticos y entrañables con los que aventurarte por el mundo, un sistema de juego que permite la personalización completa tanto de los personajes como de la base y muchos dragones a los que enfrentarte. Señalar también su excelente banda sonora y ambientación musical, que pone los pelos de punta al jugador en los momentos más álgidos del juego.
Lo peor según mi punto de vista fue la batalla final del juego principal, demasiado rápida, sencilla y sin un final que llene al jugador, al contrario de lo que ocurría en el Dragon Age Origins. Pero este punto lo solucionaron con el DLC Intruso, que ya me dejó con ganas de tener el siguiente Dragon Age y saber por dónde va a ir la historia.
Os dejo el trailer del juego:
jueves, 7 de abril de 2016
sábado, 1 de agosto de 2015
Death note, serie live action (2015)
Puede que algunos fans de la serie hayáis empezado a ver esta nueva serie live action que han empezado a emitir en Japón. A fecha de este post, sólo llevan 4 capítulos, pero ya podemos hacernos una idea del estilo y de lo que han hecho con la obra que marcó un hito en el manga y anime en general (sobre todo con algunos personajes). Se trata de una nueva interpretación de la serie Death Note.
Argumento:
Light Yagami es un estudiante que encuentra de casualidad un cuaderno de tapas negras en donde aparecen las palabras 'Death note'. Dentro hay unas instrucciones sobre cómo usarla: si escribes el nombre de una persona teniendo en tu mente su rostro, morirá de paro cardíaco en 40 segundos. Light no cree en esas palabras, pero se atreve a probarla con un antiguo abusón del instituto, que cae fulminado. Tras su muerte, Light decide usar este cuaderno para acabar con todos los villanos, asesinos y ladrones que pueblan el mundo y crear una nueva Tierra de paz para la humanidad. Su plan era perfecto, hasta que se interpone en su camino un extraño investigador: L. A partir de ese momento, se establece un duelo entre los dos en el que está en juego sus vidas.
Este famoso manga de 12 tomos escrito por Tsugumi Oba e ilustrada por Takeshi Obata tuvo una adaptación al anime (37 capítulos) que la catapultó al éxito en todo el mundo. Tras al anime, tuvo dos adaptaciones a películas de live action e incluso una película centrada en uno de sus personajes. Ahora, vuelve a tener una adaptación live action pero a la pequeña pantalla basada en la historia original pero con algunos cambios que a los fans de la serie original no han sentado muy bien.
Las anteriores películas también tuvieron cambios en la historia original, como que eliminaron todo el argumento y trama que ocurre a partir del capítulo 25 de la serie animada. El actor que interpretaba a Light (Tatsuya Fujiwara) no me pareció que hiciera una buena interpretación de este personaje; al menos no sacaba su lado más sádico y calculador. En cambio, Kenichi Matsuyama bordó su interpretación de L.
Es precisamente el papel de L en la nueva serie que no me termina de convencer. Si habéis visto la serie animada, L es un personaje introvertido que rara vez expresa emociones, bastante excéntrico que siempre está sentado en la silla con las piernas subidas. Pues en esta nueva serie, L es más sociable, sonríe muchísimo más y, aunque mantiene algunas de las peculiaridades del personaje, y ha perdido ese apetito voraz que sentía por los dulces. Además de ser bastante joven y bishonen, en lugar de ser un tipo raro y desaliñado.
En cambio, el que hace de Light me gusta más que el de la película. Se parece más físicamente al persona y, aunque todavía no hemos visto su lado más sádico, sí que mantiene la vena calculadora. La pega que le pondría es que en el anime, Light es un estudiante con un coeficiente intelectual muy superior a la media, por lo que en una clase normal se aburre sobre manera, en cambio aquí Light es un estudiante ordinario que por casualidad ha encontrado la Death Note, lo que le permitirá sacar todo su potencial para enfrentarse a L.
Otro aspecto a destacar de esta nueva adaptación es la incorporación de Near y Mello, aunque este último de una manera un poco extraña y enrevesada. Si veis la serie, sabréis a lo que me refiero.
Pero, en general, la serie promete. Engancha desde el primer capítulo y los nostálgicos de la serie original volverán a disfrutar con el enfrentamiento entre estos dos genios.
Os dejo un trailer:
Argumento:
Light Yagami es un estudiante que encuentra de casualidad un cuaderno de tapas negras en donde aparecen las palabras 'Death note'. Dentro hay unas instrucciones sobre cómo usarla: si escribes el nombre de una persona teniendo en tu mente su rostro, morirá de paro cardíaco en 40 segundos. Light no cree en esas palabras, pero se atreve a probarla con un antiguo abusón del instituto, que cae fulminado. Tras su muerte, Light decide usar este cuaderno para acabar con todos los villanos, asesinos y ladrones que pueblan el mundo y crear una nueva Tierra de paz para la humanidad. Su plan era perfecto, hasta que se interpone en su camino un extraño investigador: L. A partir de ese momento, se establece un duelo entre los dos en el que está en juego sus vidas.
Este famoso manga de 12 tomos escrito por Tsugumi Oba e ilustrada por Takeshi Obata tuvo una adaptación al anime (37 capítulos) que la catapultó al éxito en todo el mundo. Tras al anime, tuvo dos adaptaciones a películas de live action e incluso una película centrada en uno de sus personajes. Ahora, vuelve a tener una adaptación live action pero a la pequeña pantalla basada en la historia original pero con algunos cambios que a los fans de la serie original no han sentado muy bien.
Las anteriores películas también tuvieron cambios en la historia original, como que eliminaron todo el argumento y trama que ocurre a partir del capítulo 25 de la serie animada. El actor que interpretaba a Light (Tatsuya Fujiwara) no me pareció que hiciera una buena interpretación de este personaje; al menos no sacaba su lado más sádico y calculador. En cambio, Kenichi Matsuyama bordó su interpretación de L.
Cartel de la primera película de Death Note.
Es precisamente el papel de L en la nueva serie que no me termina de convencer. Si habéis visto la serie animada, L es un personaje introvertido que rara vez expresa emociones, bastante excéntrico que siempre está sentado en la silla con las piernas subidas. Pues en esta nueva serie, L es más sociable, sonríe muchísimo más y, aunque mantiene algunas de las peculiaridades del personaje, y ha perdido ese apetito voraz que sentía por los dulces. Además de ser bastante joven y bishonen, en lugar de ser un tipo raro y desaliñado.
Comparación entre ambos L.
En cambio, el que hace de Light me gusta más que el de la película. Se parece más físicamente al persona y, aunque todavía no hemos visto su lado más sádico, sí que mantiene la vena calculadora. La pega que le pondría es que en el anime, Light es un estudiante con un coeficiente intelectual muy superior a la media, por lo que en una clase normal se aburre sobre manera, en cambio aquí Light es un estudiante ordinario que por casualidad ha encontrado la Death Note, lo que le permitirá sacar todo su potencial para enfrentarse a L.
Otro aspecto a destacar de esta nueva adaptación es la incorporación de Near y Mello, aunque este último de una manera un poco extraña y enrevesada. Si veis la serie, sabréis a lo que me refiero.
Pero, en general, la serie promete. Engancha desde el primer capítulo y los nostálgicos de la serie original volverán a disfrutar con el enfrentamiento entre estos dos genios.
Os dejo un trailer:
domingo, 24 de mayo de 2015
El zorro blanco
Hoy os traigo un relato de inspiración oriental, basado en los kitsune y en el dios Inari, el que se considera dios del arroz y de los zorros.
¡Espero que os guste!
El zorro blanco
¡Espero que os guste!
El zorro blanco
La niña lloraba desconsolada
mientras dos bestias se enzarzaban por culpa de ella. Un robusto jabalí
intentaba deshacerse de un ágil zorro blanco que se había interpuesto entre él
y la pequeña.
La chiquilla, llamada Sakurako, se
había internado en el bosque, más allá de los límites del pequeño templo
sintoísta en el que vivía, consagrado al dios del arroz Inari. La joven no supo
encontrar el camino de regreso y comenzó a vagar sin rumbo. Quiso su mala
suerte que se tropezara con un jabalí, al que no agrado la presencia de la niña
en sus dominios. Cuando el animal se abalanzó contra ella, de la espesura
surgió como un rayo plateado un pequeño zorro blanco, que interceptó el ataque
del jabalí, salvando a la pequeña.
El zorro se había enganchado al
cuello del jabalí, que se retorcía y pateaba luchando por quitárselo de encima.
El cánido no desfallecía y continuaba mordiendo la dura piel de su oponente a
pesar de sus heridas. El jabalí no soportó más y acabó huyendo de la pelea,
dejando un rastro de sangre. El zorro, al ver que todo había terminado, se
desplomó y se lamió a duras penas la sangre que brotaba de sus lesiones.
Sakurako se secó las lágrimas y dio
dos tímidos pasos hacia su salvador. El zorro no se alarmó ante la proximidad
de la humana y dejó que acercara una mano a su cabeza que le acarició su níveo pelaje.
- Has sido muy valiente. Me has
protegido y ahora debo curar tus heridas.
La pequeña tenía algunos
conocimientos sobre plantas medicinales que le habían sido inculcados en el templo.
Supo reconocer las plantas adecuadas con las que preparar una pasta que untó en
los rasguños y golpes del animal. La niña uso la tela de su propio obi para
vendar al animal y que la pasta hiciera efecto.
El zorro la dejó hacer su trabajo
sin moverse ni dañarla. Cuando terminó, se puso en pie y comenzó a andar por el
bosque. Sakurako lo siguió durante un buen rato hasta que el animal se detuvo y
la miró a los ojos. Permanecieron así durante unos minutos, hasta que una voz
rompió la extraña conexión que se había establecido entre ellos:
- ¡Sakurako!
La pequeña alzó la mirada y se
percató de que estaba en la entrada del templo. Sus padres corrían en su
dirección con el rostro lleno de preocupación. Había encontrado el camino de
regreso a casa; no, más bien, el zorro blanco la había guiado hasta allí.
Su madre llegó hasta ella y la
abrazó:
- ¡Te hemos estado buscando por
todas partes! ¿Dónde has estado? ¡Gracias a los dioses que estás bien!
- Me perdí en el bosque, madre.
Pero este zorro blanco me ha traído de nuevo a casa.
Buscó al animal, pero éste había
desaparecido. No quedaba ni rastro del zorro blanco.
Su padre había escuchado sus
palabras. Él era el sacerdote del templo, por lo que enseguida pudo ver la
intervención de su dios:
- Inari ha mandado a uno de sus
mensajeros para cuidar de ti. Volvamos dentro y demos gracias por su bondad.
La familia volvió a la casa y la
niña estuvo segura de que las palabras de su padre eran ciertas. El zorro
blanco era un mensajero de los dioses, de su dios concretamente, que había
enviado para salvarla de ese jabalí y guiarla hasta su hogar. Creció teniendo
presente siempre esa evidencia.
No fue la única vez que volvió al
bosque. De vez en cuando se internaba en la espesura en busca de ese mensajero
divino, pero nunca volvió a cruzarse con el zorro blanco.
El tiempo pasó y la pequeña
Sakurako se convirtió en una joven muy hermosa y bondadosa. La joven aprendió
todo sobre el culto a los dioses, a los que honraba todos lo días, sobre todo a
Inari. Mantenía el santuario impoluto y realizaba ofrendas al dios. De estas
ofrendas, reservaba una parte para el mensajero del dios, el zorro blanco. La
joven rogaba volver a verlo para agradecerle apropiadamente su amabilidad y
comprobar que las heridas habían cicatrizado bien.
Su padre pensó que había llegado la
hora de buscarle un marido adecuado que le diera un nuevo hogar. Lo encontró en
un joven, hijo de un rico comerciante y amigo de la infancia de ella. Vivían en
la aldea cercana al templo, por lo que acudían regularmente para orar al dios
Inari, el dios al que debían su buena fortuna, puesto que era unos importantes
vendedores de arroz de la región.
Era el candidato perfecto a ojos
del padre de Sakurako, pero no para ella. En cuanto le comunicó la noticia,
Sakurako se negó rotundamente. No quería abandonar a su familia, a su templo, a
su dios… al zorro blanco.
- ¡No pienso casarme con él!
- Es tu deber como mujer y como mi
hija.
- ¡No es lo que deseo!
- Ya está decidido. La boda será
dentro de un mes. Prepárate para entonces.
Por más que intentaba hacer entrar
en razón a su padre, éste no daba su brazo a torcer. Creía que estaba
asegurando el bienestar de su hija, aunque eso la hiciera infeliz. ¿Qué
comodidades podría encontrar en un templo como ese? No es que la estuviera alejando
para siempre; vivirían cerca y podría ir a visitarlos en cualquier momento. No
era una despedida. Pero para ella ese templo era su hogar.
Incapaz de permanecer bajo el mismo
techo del hombre que quería alejarla de ese lugar, escapó al bosque, el único sitio
donde encontraría sosiego. Entre lágrimas, se dejó caer sobre la hierba y dio
rienda suelta a su tristeza.
- ¿Por qué lloras, muchacha?
Sakurako se sobresaltó y buscó a su
alrededor el origen de esa voz. Lo encontró en un hermoso joven que la observaba
lleno de preocupación desde la rama de un árbol en la que estaba recostado. El
rostro del desconocido reflejaba la misma angustia que sentía ella.
Se enjuagó las lágrimas y sacó todo
lo que llevaba dentro. Por alguna razón, ese chico le resultaba familiar y
sintió que podía desahogarse con él, pues percibió que su preocupación era
sincera, y eso la conmovió.
- Comprendo – dijo el muchacho una
vez que terminó de contar su historia-. ¿Y qué piensas hacer ahora?
- ¿Qué opciones tengo? Sólo puedo
volver y aceptar la voluntad de mi padre.
- Podrías quedarte aquí para
siempre, a mi lado…
Sakurako rió ante ese ofrecimiento.
- Cómo si eso fuera posible.
Además, no te conozco de nada. ¿Por qué iba a quedarme contigo?
Esas palabras indignaron al joven,
que saltó desde el árbol y aterrizó al lado de la muchacha. La miró fijamente a
los ojos; ella sintió que ya había cruzado la mirada con ese chico, aunque no
podía recordar cuándo ni dónde.
El joven abrió su mano y le mostró
el objeto que guardaba con sumo cuidado. Sakurako lo reconoció al instante: se
trataba del obi que había usado para vendar las heridas del zorro blanco aquel
día en el bosque. Lo tomó entre sus manos y volvió a mirar al joven. Él había
empezado a cambiar. Ya no era un humano corriente, sus cabellos se habían
tornado del color de la nieve pura, sus ojos adquirieron un brillo salvaje, sus
orejas se volvieron puntiagudas y del final de su espalda brotó una cola blanca
y peluda.
- Eres…
El muchacho sonrió.
- Esta vez, no te dejaré volver.
- ¡Sakurako! ¡Sakurako!
El sacerdote llevaba horas llamando
a su hija, pero no obtuvo respuesta ninguna de las veces. Creyó que su
bondadosa hija estaba realmente furiosa con él, pero sabía que acabaría por
comprenderlo y aceptar el destino que había planeado para ella.
Cayó la noche y Sakurako siguió sin
aparecer. Él y su mujer fueron en su búsqueda. Se internaron en el bosque, pero
no encontraron ni rastro de ella. Pasaron los días y más hombres se unieron a
la búsqueda. Organizaron partidas de búsqueda pero no obtuvieron ningún
resultado. Parecía que se la había tragado la tierra.
La dieron por desaparecida y cada
uno volvió a su vida diaria; todos excepto el sacerdote del templo. Se culpaba
de su huida y rogaba a Inari que ella volviera. Todos los días se sentaba en la
entrada del templo con la esperanza de que su hija apareciera en el camino de
regreso a casa. En su lugar, se mostraron ante él dos zorros blancos. Uno de
ellos, se detuvo y le miró directamente a los ojos. Y, entonces, el sacerdote
supo lo que le había ocurrido a su hija.
No volvió a ver a los zorros
blancos, pero no necesito ninguna prueba más. Inari había tomado a su hija.
Maldijo al dios al que durante años había servido devotamente. Tan dolido
estaba que intentó quemar el templo al completo. En el momento en que prendió
una de las habitaciones, se desató una gran tormenta que impidió que se
propagara el fuego al resto del complejo. El sacerdote fracaso en esta misión y
perdió la vida en el incendio.
Durante años, el templo permaneció
abandonado, a excepción de los dos zorros blancos que protegían el recinto
sagrado. Se propago el rumor entre los aldeanos de que estaba maldito y la
historia de Sakurako se convirtió en un cuento para asustar a los niños.
Pero Inari no permaneció en el
olvido.
Un día, llegó hasta la puerta del
templo un nuevo sacerdote, dispuesto a recuperar y revivir el culto del dios en
esa región. No creyó los rumores que se contaban y comenzó a reconstruir y
devolver la vida al templo.
Poco después, cuando los fieles
volvieron a acudir para orar, uno de los más ancianos del lugar pregunto al
sacerdote:
- ¿No te han puesto dificultades
los demonios que habitaban este templo?
- No me he tropezado con ninguno de
esos demonios de los que hablas. En cambio, sí que he tenido ayuda de dos
espíritus con forma de zorros blancos en la reconstrucción de este templo. A
ellos he conmemorado estas dos estatuas de zorro que guardan y protegen el
santuario. Estoy seguro de que esos dos seres son animales celestiales enviados
por el propio Inari.
No es casualidad que todos los
santuarios dedicados al dios Inari estén protegidos por dos estatuas de zorros,
uno masculino y otro femenino. Estos espíritus guardan y cuidan a los humanos,
tal y como hizo y sigue haciendo el zorro blanco con la pequeña Sakurako hace
cientos de años.
domingo, 17 de mayo de 2015
Wagakki Band, folk metal de estilo japonés
No se si existe el folk metal de estilo japonés, pero es lo único que se me ocurre para describir a esta banda: Wagakki Band, un grupo de ocho músicos que lleva unos dos años elaborando música de estilo rock o metal combinada con instrumentos tradicionales japoneses, como el shakuhachi (una especie de flauta), el shamisen, el koto y el el taiko.
Me llamaron la atención por esa mezcla del estilo japonés tradicional con el estilo musical moderno occidental, tanto en la música como en la vestimenta, porque hay que reconocer que su vestuario es impresionante.
Actualmente sólo tienen un disco en el mercado y dos singles. El disco se llama Vocalo Zanmai (2014) y los singles son Hanabi (2014) e Ikusa (2015).
Tanto si os gusta la música tradicional japonesa, el metal o buscáis algo diferente, darle una oportunidad a Wagakki Band, que seguro que no os decepcionará.
Os dejo el vídeo de una de sus canciones que ha obtenido más de 20 millones de reproducciones:
Me llamaron la atención por esa mezcla del estilo japonés tradicional con el estilo musical moderno occidental, tanto en la música como en la vestimenta, porque hay que reconocer que su vestuario es impresionante.
Actualmente sólo tienen un disco en el mercado y dos singles. El disco se llama Vocalo Zanmai (2014) y los singles son Hanabi (2014) e Ikusa (2015).
Tanto si os gusta la música tradicional japonesa, el metal o buscáis algo diferente, darle una oportunidad a Wagakki Band, que seguro que no os decepcionará.
Os dejo el vídeo de una de sus canciones que ha obtenido más de 20 millones de reproducciones:
miércoles, 4 de febrero de 2015
Hong Gil Dong
Últimamente estoy viendo unas cuantas series orientales (más conocidas como doramas) bastante interesantes. De ellas, la titulada Hong Gil Dong me ha encantado especialmente, por lo que os traigo una entrada de esta serie de 24 episodios para que le deis una oportunidad.
Argumento:
Basada en un cuento coreano, Hong Gil Dong nos relata las vivencias de un joven humilde, bastardo de un noble al que debe obedecer porque así son las leyes del mundo en el que vive. Gil Dong es un chico inteligente, pero por su condición de plebeyo le ha impedido acceder a una educación; aún así, gracias a la ayuda de su maestro, un monje, ha aprendido a luchar pero mantiene una actitud despreocupada por la vida. Todo cambia cuando se cruza en su vida la vendedora ambulante Heo Yi Nok y el príncipe exiliado Lee Chang Hwui; tras culparle falsamente de un asesinato, Gil Dong tendrá que actuar en la clandestinidad y se convertirá en un ladrón al más puro estilo Robin Hood, forjando su leyenda de lucha contra las clases sociales.
La serie tiene un total de 24 episodios y se pueden ver online subtitulados en español a través de DramaFever en el siguiente enlace.
Si os gustan las historias ambientadas en la antigüedad (en este caso en la Corea del siglo XV, creo) pero tratada desde una visión moderna y, desde luego, con mucha diversión, Hong Gil Dong os encantará. Lo mejor: sus entrañables personajes. Me ha encantado sobre todo el trió protagonista. A lo largo de los capítulos los vemos evolucionar y crecer, forjando cada uno sus propias convicciones y motivaciones que les hacen avanzar en el mundo que les ha tocado vivir; además de que somos testigos de los vínculos que se establecen entre ellos. Especial merito tiene el protagonista, Hong Gil Dong, que pasa de convertirse de un hombre egoísta y un tanto déspota con el prójimo a ser empático con los problemas de los demás y a querer crear un mundo mejor para todos los que, como él, han nacido fuera de la nobleza.
No hay que olvidar a los compañeros ladrones de Hong Gil Dong, cada uno más raro y divertido que el anterior. Son ellos los que protagonizarán muchos de los momentos más cómicos de la serie. Pero, para personaje divertido y entrañable, me quedo con la protagonista Heo Yi Nok, una chica muy mona pero un poco tonta, pero leal hasta el final. Por su parte, el príncipe Lee Chang Hwui, es para mi un personaje más tristes de toda la serie puesto que todos sus sueños y aspiraciones se ven truncados una y otra vez, hasta casi llevarle a la locura por mantener lo que creía que le correspondía.
Las aventuras y desventuras de sus protagonistas nos llevaran a enfrentarnos al poder establecido y a creer en un mundo más justo para los más débiles, un sueño que terminará con el triste desenlace.
No he encontrado ningún trailer en español, pero os dejo este para que veáis algunas imágenes de la serie:
Argumento:
Basada en un cuento coreano, Hong Gil Dong nos relata las vivencias de un joven humilde, bastardo de un noble al que debe obedecer porque así son las leyes del mundo en el que vive. Gil Dong es un chico inteligente, pero por su condición de plebeyo le ha impedido acceder a una educación; aún así, gracias a la ayuda de su maestro, un monje, ha aprendido a luchar pero mantiene una actitud despreocupada por la vida. Todo cambia cuando se cruza en su vida la vendedora ambulante Heo Yi Nok y el príncipe exiliado Lee Chang Hwui; tras culparle falsamente de un asesinato, Gil Dong tendrá que actuar en la clandestinidad y se convertirá en un ladrón al más puro estilo Robin Hood, forjando su leyenda de lucha contra las clases sociales.
La serie tiene un total de 24 episodios y se pueden ver online subtitulados en español a través de DramaFever en el siguiente enlace.
Si os gustan las historias ambientadas en la antigüedad (en este caso en la Corea del siglo XV, creo) pero tratada desde una visión moderna y, desde luego, con mucha diversión, Hong Gil Dong os encantará. Lo mejor: sus entrañables personajes. Me ha encantado sobre todo el trió protagonista. A lo largo de los capítulos los vemos evolucionar y crecer, forjando cada uno sus propias convicciones y motivaciones que les hacen avanzar en el mundo que les ha tocado vivir; además de que somos testigos de los vínculos que se establecen entre ellos. Especial merito tiene el protagonista, Hong Gil Dong, que pasa de convertirse de un hombre egoísta y un tanto déspota con el prójimo a ser empático con los problemas de los demás y a querer crear un mundo mejor para todos los que, como él, han nacido fuera de la nobleza.
No hay que olvidar a los compañeros ladrones de Hong Gil Dong, cada uno más raro y divertido que el anterior. Son ellos los que protagonizarán muchos de los momentos más cómicos de la serie. Pero, para personaje divertido y entrañable, me quedo con la protagonista Heo Yi Nok, una chica muy mona pero un poco tonta, pero leal hasta el final. Por su parte, el príncipe Lee Chang Hwui, es para mi un personaje más tristes de toda la serie puesto que todos sus sueños y aspiraciones se ven truncados una y otra vez, hasta casi llevarle a la locura por mantener lo que creía que le correspondía.
Las aventuras y desventuras de sus protagonistas nos llevaran a enfrentarnos al poder establecido y a creer en un mundo más justo para los más débiles, un sueño que terminará con el triste desenlace.
No he encontrado ningún trailer en español, pero os dejo este para que veáis algunas imágenes de la serie:
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